Cinturones de Van Allen

El Explorer 1 atravesando los Cinturones de van Allen.

Los cinturones de Van Allen son ciertas zonas de la magnetosfera terrestre donde se concentran las partículas cargadas. Son llamados así en honor de su descubridor: James Van Allen. Fueron descubiertos gracias al lanzamiento del satélite estadounidense Explorer 1, que fue en principio un fracaso debido a su forma alargada, que, junto con un sistema de control mal diseñado, entorpeció el ajuste a la órbita.

Estos cinturones son áreas en forma de anillo de superficie toroidal en las que protones y electrones se mueven en espiral en gran cantidad entre los polos magnéticos del planeta.

Hay dos cinturones de Van Allen:

Representación artística de los cinturones de Van Allen.

Con los satélites de órbita baja (LEO) se ha de buscar un compromiso entre la conveniencia de una altitud considerable para evitar la resistencia residual de la alta atmósfera, que acorta la vida útil del satélite, y la necesidad de estar por debajo de los 1000 km para no sufrir largas permanencias en los cinturones de radiación ni atravesar áreas de elevada intensidad, muy perjudiciales para dichos satélites.

Una región del cinturón interior, conocida como Anomalía del Atlántico Sur (SAA), se extiende a órbitas bajas y es peligrosa para las naves y los satélites artificiales que la atraviesen, pues tanto los equipos electrónicos como los seres humanos pueden verse perjudicados por la radiación.

Estos cinturones de radiación se originan por el intenso campo magnético de la Tierra que es producto de su rotación. Ese campo atrapa partículas cargadas (plasma) provenientes del Sol (viento solar), así como partículas cargadas que se generan por interacción de la atmósfera terrestre con la radiación cósmica y la radiación solar de alta energía.

Estos cinturones altamente radiactivos contienen antiprotones, antipartículas de enorme fuerza electromagnética.

Simulación de los cinturones de Van Allen.

Antiprotones en los Cinturones de Van Allen

El módulo PAMELA

En el 2011, se publicó un artículo en el que se informaba de la detección por medio del satélite PAMELA de un significativo flujo natural de antiprotones, de mayor densidad en la zona de la Anomalía del Atlántico Sur.[1]

Véase también

Referencias

  1. Adriani; Barbarino; Bellotti; Boezio; Bogomolov; Bongi; Bonvicini; Borisov; Bottai; Bruno; Cafagna; Campana; Carbone; Carlson; Casolino; Castellini; Consiglio; De Pascale; De Santis; De Simone; Di Felice; Galper; Gillard; Grishantseva; Jerse; Karelin; Kheymits; Koldashov; Krutkov; Kvashnin; Leonov; Malakhov; Marcelli; Mayorov; Menn; Mikhailov; Mocchiutti; Monaco; Mori; Nikonov; Osteria; Palma; Papini; Pearce; Picozza; Pizzolotto; Ricci; Ricciarini; Rossetto; Sarkar; Simon; Sparvoli; Spillantini; Stozhkov; Vacchi; Vannuccini; Vasilyev; Voronov; Yurkin; Wu; Zampa; Zampa; Zverev (2011). «The Discovery of Geomagnetically Trapped Cosmic-ray Antiprotons». (El hallazgo de antiprotones de los rayos cósmicos atrapados por el geomagnetismo). iopscience. doi:10.1088/2041-8205/737/2/L29.

Enlaces externos

This article is issued from Wikipedia - version of the Wednesday, December 30, 2015. The text is available under the Creative Commons Attribution/Share Alike but additional terms may apply for the media files.