Eber

Heber

Grabado que aparece en Promptuarii Iconum Insigniorum (1533), obra de Guillaume Rouille (1518-1589)
Familia
Padres Sala
Hijos Peleg y Joctán
Familiares Anexo:Descendencia de Noé
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Eber o Heber es un personaje menor del Antiguo Testamento y la Torá, aunque también es mencionado en el Nuevo Testamento y el Corán.

Etimología

En arameo es citado como ܥܳܒ݂ܳܪ ('aB,aR); lo que puede traducirse como «cruzar», «transgredir», «alejarse de» o «pasar por encima de».[1] En hebreo es עֵבֶר (ay'-ber), que puede entenderse como «la región de más allá» [2] y en griego, Ἐβέρ (eb-er'), del mismo significado.[3]

Una hipótesis establece que «Eber» era el nombre de una región, cuya principal característica era que se encontraba habitada por pueblos de habla hebrea. En el libro de los Números se menciona a «Heber» como una zona cercana al Imperio Asirio, pero externa a él.[4] De los nueve descendientes de Sem mencionados en el Génesis, al menos dos, Serug y Arfaxad, son idénticos a los nombres de alguna región de Oriente Próximo. El primero hace referencia a Saruj, un lugar mencionado en el poema épico Maḳ amat, donde vivía el héroe Abu Zaid. Mientras el segundo sería Arrapachitis, ciudad del norte del Gran Zab, perteneciente al Imperio Asirio.[5] Aunque para el profesor Rawlinson, la relación de esta última es cuanto menos dudosa. Aunque afirma que la genealogía de los descendientes de Sem es una analogía de la relación existente entre los diversos pueblos semitas.[6] De la misma forma, para Andrew Fausset, Eber representaría a los semitas occidentales.[7]

También existe una región llamada «Eber ha-Nahar» que es mencionada en el libro I Reyes como ubicada en los límites del reino de Salomón.[8] El equivalente babilónico es «Ebir Nari».[9] El cual aparece en una inscripción en Assur-bel-kala, fechada en el siglo XII a. C.[10]

La postura tradicional, en cambio, propone que «Eber» es un epónimo de «hebreo» en el sentido de pueblo, sin conexión con el territorio. Siendo una declaración de afinidades culturales.[11]

En la Biblia

Según el Génesis y I Crónicas; es tataranieto de Sem, un hijo de Noé; y tuvo dos hijos, Peleg y Joctán.[12] De acuerdo al mismo libro, su padre fue Sala y habría muerto a la edad de 464 años, cuando Jacob tenía 20.[13] Realizando los correspondientes cálculos, el nacimiento de Eber habría sido 1723 años luego de la creación y 67 después del diluvio universal.[14] El calendario hebreo sincroniza sus fechas de nacimiento y muerte con el 2281 y 1817 a. C.[15] Aunque hay discrepancias en las fechas mencionadas en la Septuaginta, el Tanaj samaritano y el texto masorético; que son lo suficientemente diferentes como para suponer que no se debe a errores de copiado, sino que son alteraciones intencionales de parte de los traductores de los textos.[16] Según Lucas el Evangelista, forma parte de la genealogía de Jesús.[17]

En la tradición

En la tradición judía, Eber se negó a ayudar en la construcción de la Torre de Babel, por lo que su lengua no fue motivo de confusión cuando se abandona el proyecto. Así, él y su familia conservaron el idioma original, el hebreo, el cual sería la lengua adánica. Sin embargo, no todos concuerdan con esta postura. Al señalar que Abraham representaba la cuarta generación luego de la diáspora resultante del fallido intento de construcción de la torre, indican que su lengua no podía ser diferente a la de sus vecinos. En ese caso, Abraham debía de hablar el dialecto de Ur de los caldeos y adoptar la lengua local de Canaán al atravesar la región. Los cuales de todas formas se encuentran emparentados, por formar parte de la familia de lenguas semíticas. Y es reforzado por el hecho de que, tanto en la toponimia como en los registros escritos, el hebreo siempre se halla mezclado con otros dialectos. Lo que hace suponer que el pueblo no era monolingue.[18]

La tradición atribuye el origen del término «hebreo» a «Eber» (significando «hijos de Eber» o «habitantes de Eber»). Siendo ésta una denominación extranjera, ya que el autónimo era «judío» («hijos de Judá» o «habitantes de Judea»).[19][20] Incluso la palabra «israelita» es de introducción tardía. Esta explicación es generalmente aceptada por los rabinos. Dado que «Eber» puede traducirse como «los del otro lado [del río]», esta concepción implica que en realidad el términos designa a cualquier pueblo inmigrante, desde la concepción de los canaaneos.[11] Como prueba de ello, el término «hebreo» no aparece recogido en los libros históricos, como sí aparecen «israelita» y «judío».[21] En oposición a esta postura, Heinrich Ewald sostiene que era un nombre de uso común entre el pueblo desde los primeros tiempos hasta la época de los reyes, cuando fue desplazado por «Israel», como el nombre nacional. Que a su vez fue desplazado en el uso común por el término «judío», en la época del exilio.[22]

Los judíos se identificaban como descendientes de un único patriarca, Abraham; que es, según la genealogía bíblica, descendiente de Eber en sexto grado. Quien, a su vez, sería el antepasado de todos los «hebreos».[5] Esta tradición está ampliamente documentada en inscripciones de la Edad de Hierro. Aunque la Estela de Mesa, fechada en el siglo X a. C. y atribuida a los moabitas, hace referencia a que esta creencia también era aplicable a otros pueblos semitas. Ello se debe a que, en la antigüedad, los israelitas no eran el único pueblo hablante de hebreo.[23] Al mismo tiempo que se señala que el nombre haría referencia a los que cruzaron el río Éufrates en dirección a Canaán.[24] Varios eruditos medievales; entre los que se encuentran Miguel el Sirio, Bar Hebraeus y Agapio de Hierápolis; adhirieron a esta concepción.

En el Islam se lo asocia con el profeta Hud, el cual es mencionado en el Corán como el primer profeta que hubo entre los árabes. Esta relación surge de la coincidencia en las genealogías presentadas para ambos personajes.[25][26]

Referencias

  1. Strong, James (1890), «New Testament Aramaic: entrada #2122 (ܥܳܒ݂ܳܪ)», The Exhaustive concordance of the Bible (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: Methodist Book Concern, OCLC 827731189
  2. Strong, James (1890), «Old Testament Hebrew: entrada #5677 (עֵבֶר)», The Exhaustive concordance of the Bible (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: Methodist Book Concern, OCLC 827731189
  3. Strong, James (1890), «Old & New Testament Greek: entrada #1443 (Ἐβέρ)», The Exhaustive concordance of the Bible (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: Methodist Book Concern, OCLC 827731189
  4. Números 24:24
  5. 1 2 Singer, Isidore (1901), «Eber», The Jewish Encyclopedia (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: Funk and Wagnalls, OCLC 493254751
  6. Fausset, Andrew R. (1949), «Arphaxad», Fausset's Bible dictionary (en inglés), Grand Rapids, Míchigan, Estados Unidos: Zondervan, OCLC 9825391
  7. Fausset, Andrew R. (1949), «Eber», Fausset's Bible dictionary (en inglés), Grand Rapids, Míchigan, Estados Unidos: Zondervan, OCLC 9825391
  8. 1 Reyes 4:7-19
  9. Winckler, Hugo (1895). Geschichte Israels in Einzeldarstellungen (en alemán). E. Pfeiffer. p. 233.
  10. Hommel, Fritz (1897). Ancient hebrew tradition (en inglés). Nueva York, Estados Unidos: Young and Co. OCLC 359957.
  11. 1 2 Boyd, W. F. (1906-1918), «Hebrews», Dictionary of the New Testament (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: C. Scribner's Sons, OCLC 613768914, «These facts have led to the conjecture that the name ‘Hebrews’ was originally given to the race of Abraham by their Canaanite neighbours, and that this name continued to be the designation of the race by outsiders all through their history»
  12. Génesis 10 y 1 Crónicas 1:5-23
  13. Génesis 11:14-17
  14. Singer, Isidore (1901), «Chronology», The Jewish Encyclopedia (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: Funk and Wagnalls, OCLC 493254751
  15. «Eber», Jewish Knowledge Base (en inglés), chabad.org, 1993-2013
  16. Driscoll, James F. (1914), «Patriarch», The Catholic Encyclopedia (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: Encyclopedia Press, OCLC 7470976, «That the divergences are for the most part intentional seems to be a necessary inference from their systematic regularity, and the implied manipulation of the figures by the early translators goes far to make probable the more or less artificial character of these primitive chronologies as a whole.»
  17. Lucas 3:23-38
  18. Watson, Richard (1832), «Hebrew Language», A Biblical and theological dictionary (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: Carlton & Porter, OCLC 23716245
  19. «Hebrews», A dictionary of the Holy Bible (en inglés), Nueva York, Estados Unidos: American Tract Society, 1859, OCLC 191268327
  20. Smith, William (1860-1863), «He'brew», A dictionary of the Bible; comprising its antiquities, biography, geography and natural history (en inglés), Londres, Inglaterra: Boston, Little, Brown and Co., OCLC 48234108
  21. Butler, Trent C. (1991), «Hebrew (Descendent of Eber)», Holman Bible Dictionary (en inglés), Nashville, Tennessee, Estados Unidos: Holman Bible Publishers, OCLC 24309881
  22. Ewald, Heinrich (1851-1859). Geschichte des Volkes Israel bis Christus (en alemán) 3. Gotinga, Alemania: Dieterichschen Buchhandlung. p. 407. OCLC 781977182.
  23. «Semitic Languages», Enciclopedia Británica (en inglés), Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press, 1911, OCLC 266598
  24. Orr, James (1915), «Eber», International Standard Bible Encyclopedia (en inglés), Grand Rapids, Míchigan, Estados Unidos: Wm. B. Eerdmans Publishing Co.
  25. Wheeler, Brannon M. (2006). Mecca and Eden: Ritual, Relics, and Territory in Islam (en inglés). Chicago, Estados Unidos: University of Chicago Press. p. 113. ISBN 0-226-88804-5. OCLC 646246245. Consultado el 13 de agosto de 2013.
  26. Ali, Maulana Muhammad (2011). «Section 9: Hud». Holy Quran (en inglés). Columbus, Ohio, Estados Unidos: Ahmadiyyah Anjuman Isha'at Islam Lahore. p. 510. ISBN 978-1-4566-0195-9. Consultado el 13 de agosto de 2013.

Véase también

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